Conceptos,  Dificultades

Dificultades comunes: lo que «tratan» los sexólogos.

A mucha gente le sorprende descubrir que en sexología no hablamos de problemas, patologías, trastornos, ni nada parecido. Mucho menos, de desviaciones sexuales o parafilias. Hablamos de otra cosa: hablamos, en cualquier caso, de dificultades.

Hablar de problemas, patologías o trastornos suena a algo que hay que curar o que arreglar. Si hablamos de “dificultades”, en cambio, nos referimos más a un obstáculo en el camino que busca solución. “Ser sexuados, añadiría con frecuencia Havelock Ellis, no es una enfermedad ni riesgo de ella1Amezúa, E., (2014). Educación Sexual desde las ideas: La asignatura de los Sexos. Revista Española de Sexología. 185-186.. Estas dificultades, además, son comunes, frecuentes, corrientes, entre todos los sujetos sexuados.

Cuando un sexólogo hace terapia o asesoramiento busca ayudarte a resolver esa dificultad que tú tienes. Esa dificultad es única, teniendo en cuenta tu historia sexual, tu vida, tu erótica, tu amatoria… Es percibida, es decir, una dificultad es una dificultad cuando a ti te supone un obstáculo, pero igual la misma situación a otro no se lo supone; y también es común, porque “los problemas que llamamos graves no son sino problemas comunes en todos los individuos. Solo hace falta informarse”2Iwan Bloch.

Educación sexual, dificultades comunes

Una de las cosas de las que se dieron cuenta Masters y Johnson al realizar su segundo estudio tratando a sujetos con dificultades, es que la mayoría tienen que ver con un fallo en la educación. Es decir, muchas de las preocupaciones y obstáculos en las relaciones eróticas y de pareja de las personas, se solucionarían con una Educación Sexual Integral de calidad.

Otra creencia entorno a las dificultades suele ser que solo se tratan temas que tienen que ver con los genitales: no tengo orgasmos, no se me levanta, me corro demasiado rápido… ¡Nada más lejos de la realidad! Los sexólogos “tratamos” otras muchas cosas que tienen que ver con las relaciones en muy diversos niveles, como la falta de deseo, disu problemas de comunicación o incluso problemas a la hora de procrear.

Algo que ocurre con frecuencia es que las personas tardan bastante tiempo en ir a un sexólogo cuando tienen una dificultad. Las mujeres tardan una media de 6 meses en buscar ayuda cuando perciben una dificultad, mientras que los hombres, una media de 5 años. Antes de ir, tratan de solucionar el problema por su cuenta y buscar otras explicaciones: revisiones médicas, pruebas, terapias, infusiones, el estado de la luna… De todo, antes de pasar por las expertas manos de un sexólogo.

Ten claro que si para ti es un problema y crees que podemos ayudarte, no dudes. Los sexólogos tenemos muchos más conocimientos de los que la gente cree, además de una gran cartera de profesionales de confianza a los que derivarte si lo creemos conveniente.

Y recuerda, “la realidad sexual no es, de por sí, material de enfermedad ni de trastorno”. Havelock Ellis.

Bibliografía 

Amezúa, E., (1999). Teoría de los Sexos: La letra pequeña de la sexología. Revista Española de Sexología. 95-96.

Amezúa, E., (2014). Educación Sexual desde las ideas: La asignatura de los Sexos. Revista Española de Sexología. 185-186.

Amezúa, E., (2006). Sexologemas. Cuando los genitalia no dejan ver el sexo. Revista Española de Sexología.135-136.

 

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