Conceptos

Errores y confusiones en torno al sexo

Vivimos en una época en la que se confunden términos constantemente. Los errores y confusiones en torno al sexo no iban a ser menos: se confunde sexo con placer y con reproducción; se confunde sexo con género y con sexualidad; se confunde coito con cópula y con sexo; se confunde transexualidad con intersexualidad y con hermafroditismo… Y eso solo por poner algún ejemplo.

Es muy importante tener las cosas claras (o medio claras), y justo para eso he creado esta web.

De nada.

Hoy quiero profundizar un poco en el concepto de sexo. Tal vez te hayas dado cuenta de que es uno de los que arriba más se repiten, porque es uno de los términos que más confunde. Esto se debe a que “sexo” es un concepto que se ha ido ensuciando con los años. Se ha ido llenando de un contenido que, a veces, no le corresponde.

Voy a intentar explicarlo lo mejor posible.

¿Qué se cree que es el sexo?

La gente cree saber mucho de sexo por eso de que “la práctica” y “como todos tenemos…”. Pues bien, he ahí el primer error: practicar mucho te hace experimentado, no experto. Tengo un profesor que dice que pensar eso, es como creernos cardiólogos porque tenemos corazón.

Hay otros que cuando les preguntas qué es el sexo se van a “lo biológico”, a “lo que tienes entre las piernas”, a “lo que se te asigna al nacer”… He aquí el error number two: Lo biológico son los genitales, no el sexo. Hablemos con propiedad.

Siguiendo esta regla de tres, también se piensa que lo que define nuestro sexo está «ahí», en nuestros genitales, cuando en realidad el sexo está en el cerebro, en la cabeza.

También se tiende a pensar que el sexo es solo follar, hablando en plata. Meter cosas en agujeros, intercambiar fluidos,… Esto está relacionado con los puntos anteriores: se piensa que sexo es, por tanto, lo que se hace con los genitales. Nuevo error.

¿Qué es en realidad el sexo?

He de decir que yo misma, si lo pienso en retrospectiva, alucino pensando lo mucho que ha cambiado para mí lo que es el sexo a lo largo de los últimos cuatro años.

Para empezar, poniendo las cartas sobre la mesa, el sexo es el resultado de ser sexuados, de un proceso de sexuación: La palabra “sexo” proviene del griego “sexare” que significa “cortar”, “separar”, “diferenciar”[mfn]Amezúa, E., (1999). Teoría de los Sexos: La letra pequeña de la sexología. Revista Española de Sexología. 95-96.[/mfn].

Siguiendo esa misma línea de cortar, diferenciar, separar, de ser sexuados, ser cortados… el sexo significa diferenciarnos, pero esas diferencias no nos tienen que alejar si no, al contrario, acercarnos más aún [mfn]Landarroitajauregi, J. R., y Pérez, E., (2014). Para una teoría de pareja. España. Editorial Isesus.[/mfn]. Si el sexo es el resultado de la sexuación, podrás ver que el sexo es algo mucho más complejo y grande de lo que parece a simple vista. El sexo es “el resultado final de una serie de elementos, […] un gran concepto dentro del cual se generan otros conceptos” [mfn]Amezúa, E., (2006). Sexologemas. Cuando los genitalia no dejan ver el sexo. Revista Española de Sexología.135-136.[/mfn].

En definitiva, el sexo «no se hace ni se tiene: el sexo se es»[mfn]Landarroitajauregi, J. R. (2013). Genus: Genitales y generación. España. Editorial Isesus.[/mfn]. Sexo es lo que tú eres. Hace referencia a lo que somos como hombres y mujeres. Si hablar de sexo es hablar de ti, de lo que eres, de lo que te gusta, lo que no te gusta, lo que haces, lo que no, lo que te gusta hacer, lo que te gusta que te hagan… Tiene sentido decir que «el amor es la pregunta, el sexo es la respuesta«, que diría Efigenio Amezúa.

No es que el sexo sea explicado por el amor, la reproducción o el placer, sino justamente a la inversa: son estas tres ultimas realidades las que se explican por el sexo” (Amezúa y Foucart, 2013) [mfn]Amezúa, E., y Foucart, N., (2013). Educación Sexual desde las ideas: Teorías mayores, seguidas de un mapa de rutas conceptuales. Revista Española de Sexología. 177-178.[/mfn].

Errores y confusiones en torno al sexo, amor, abrazo pareja

Bueno, podría hablar horas y horas sobre sexo, pero voy a dejarlo aquí. Como introducción, ha sido suficiente.

Ahora, con este concepto que te he empezado a deconstruir y que espero que veas con luz nueva, plantéate lo siguiente: ¿de qué hablamos cuando hablamos de Educación Sexual? Pues de educación de los sexos ¿de qué hablamos cuando hablamos de sexo? ¿de qué hablamos cuando hablamos de sexualidad?… Da que pensar, ¿verdad?

Por favor, déjame en comentarios, o por el método que mejor te venga, las dudas que te vayan surgiendo. Tu duda puede servir para más gente (como en el cole) y a mí me da ideas para crear contenido que te interese.

Bibliografía

Amezúa, E., (2006). Sexologemas. Cuando los genitalia no dejan ver el sexo. Revista Española de Sexología.135-136.

Amezúa, E., y Foucart, N., (2013). Educación Sexual desde las ideas: Teorías mayores, seguidas de un mapa de rutas conceptuales. Revista Española de Sexología. 177-178.

Landarroitajauregi, J. R. (2013). Genus: Genitales y generación. España. Editorial Isesus.

Landarroitajauregi, J. R., y Pérez, E., (2014). Para una teoría de pareja. España. Editorial Isesus.

Amezúa, E., (1999). Teoría de los Sexos: La letra pequeña de la sexología. Revista Española de Sexología. 95-96.

Amezúa, E., (1976). Conversaciones de Sexología I: Para hacer el amor como personas. Madrid: Sedmay Ediciones.

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