Se acerca el verano, el calor, la playa… y con todo esto, las vacaciones que muchos cogemos en estos meses.
Las vacaciones pueden ser un periodo de cambios cuando hablamos de deseo y existe la creencia de que son el momento perfecto para recuperar el deseo sexual: más tiempo, menos obligaciones y parece que todo invita a estar en pareja y reconectar juntos. Pero no siempre es así para todo el mundo. Hay veces que sí que notamos que el deseo aumenta, pero puede ocurrir que siga igual o que incluso disminuye.
¿Por qué pasa esto? Quédate y te lo cuento,
¿Por qué el deseo puede aumentar?
Vamos a ponernos en situación: trabajo, casa, hijos, pareja, vida social, ocio,… responsabilidades y exigencias varias que sin que nos demos cuenta, al final acaban llenando nuestras horas del día y dejándonos cansadas y estresadas.
A veces nuestro deseo no aparece por la carga mental que tenemos en la cabeza, porque hay muchas personas para las que el estrés y el cansancio les bloquea el entrar en contacto con la sexualidad, el deseo y la intimidad.
¿Y cuando se soluciona esto? Efectivamente, en vacaciones. En vacaciones salgo de mi rutina, de mis habitos, me permito fluir un poco más, desconecto del día a día… y de repente se dan más oportunidades para que mi deseo aparezca.
También puede ser por el contacto con la pareja. Si mi pareja y yo tenemos horarios que nos cuesta gestionar y no solemos poder sacar muchos espacios para nosotros, las vacaciones son un momento en el que pasar tiempo de calidad juntos y en sincronía.
En vacaciones nos podemos permitir salir de la rueda de hámster y el piloto automático, así que estamos más conscientes y más atentos, pasando más tiempo de calidad y en conexión con la pareja.
¿Y si no cambia o incluso disminuye?
Porque el estrés y el cansancio no lo es todo tampoco. Puede haber otros factores. Lo primero es que no para todo el mundo las vacaciones es una salida al 100% de su mundo real. Hay quien no tiene un descanso y desconexión absoluta y tiene que seguir gestionando cosas del trabajo, o si hay hijos hay que seguir atendiéndolos y estar pendiente de ellos, por lo que al final el descanso se reduce drásticamente. También está la presión o la existencia de otros problemas dentro de la relación.
Ejemplo nº1: problemas más profundos
Si hay problemas de otro tipo (comunicación, intimidad, distancia…) eso es algo que no desaparece por arte de magia en vacaciones. Y en ocasiones, si pasamos más tiempo juntos y fuera de nuestra rutina, puede llevar a que en lugar de ese oasis de descanso, reconexión e intimidad nos lleve a más roces: planificar vacaciones, más malos entendidos, pasar tiempo con la familia extensa propia y del otro…
Ejemplo nº2: la presión, otra vez
Si creo realmente que se va a solucionar por arte de magia en verano, también estoy sentando una expectativa peligrosa. ¿Y si hace tanto calor que no tengo ganas? ¿Y si vamos a un viaje muy demandante y cansado y no me apetece? ¿Y si surgen otras cosas que nos hacen no tener ese espacio para reconectar?
Está bien querer buscar tiempo para aprovechar la pareja, pero si lo hago desde la presión con ciertas cosas que tienen que pasar, ya hemos visto en otros posts que la presión es nuestra peor aliada (o la mejor aliada para que todo vaya mal).
Ejemplo nº3: no siempre las vacaciones son remansos de paz
Sí, quizá en vacaciones tengo más tiempo libre del trabajo… pero igual lo lleno en otras cosas, y la pareja sigue teniendo poco espacio para florecer. Los cambios de rutina igual no me ayudan, sigo teniendo hijos a los que alimentar, cuidar y mantener y tener en cuenta a la hora de hacer horarios, amigos y familia de los que también quiero disfrutar, calor que igual no me deja dormir o un viaje donde no vamos a tener tanta intimidad como quisiéramos.
Entonces, ¿de qué depende el deseo?
El deseo no tiene solo un anclaje que nos haga vibrar, si no que puede tener muchos. Y mucho menos se aplican los mismos para todo el mundo.
Al final la clave sería saber cuales son las condiciones de tu deseo para poder trabajar con él y modelarlo a tu medida. Saber qué lo activa y qué lo desactiva, qué podemos potenciar y qué tenemos que quitar.
Una vez tengamos en cuenta qué cosas son las que te vienen bien a ti, esos facilitadores y obstáculos propios, tendríamos que intentar bajar esa presión y expectativa y utilizar esas vacaciones para lo que son: disfrute, desconexión y tranquilidad, en la medida de lo posible.
Las vacaciones no crean deseo por arte de magia. Lo que hacen, en algunas personas, es facilitar que aparezcan algunas de las condiciones que ese deseo necesita. Y conocer cuáles son esas condiciones es probablemente una de las herramientas más valiosas para cuidar nuestra sexualidad durante todo el año, no solo en verano.
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE DESEO Y SEXUALIDAD EN VACACIONES
¿Es normal tener más deseo sexual en vacaciones?
Sí, es muy frecuente al disminuir el estrés, aumentar el tiempo libre o mejorar la conexión con la pareja, que muchas personas noten que su deseo aumenta durante las vacaciones.
¿Por qué sigo sin tener ganas de sexo aunque esté de vacaciones?
Porque el deseo no depende únicamente del descanso. La carga mental, la presión, los conflictos de pareja o determinadas dinámicas sexuales también pueden influir.
¿Las vacaciones pueden ayudar a recuperar el deseo sexual?
En algunos casos sí, especialmente si el estrés era uno de los factores que estaba interfiriendo. Sin embargo, las vacaciones por sí solas no solucionan todos los problemas relacionados con el deseo ni con la pareja en general.
¿Qué puedo hacer si mi deseo no cambia durante el verano?
Observar qué está ocurriendo, reducir la presión y entender cuáles son las condiciones que necesita tu deseo puede ser un buen punto de partida. Si el malestar persiste, una terapia sexológica puede ayudarte a comprender qué está pasando.
¿Cuándo contactar con una sexóloga?
Si surge algún problema con tu sexualidad que te preocupe, ya sea en vacaciones o el resto del tiempo, puede ser un buen momento para abordarlo con un profesional.
Si no sabes cuales son esos facilitadores y obstaculos de tu deseo o te preocupa esa diferencia entre el periodo vacacional y la rutina, trabajarlo en consulta puede ayudaros a entendernos un poco más. Atiendo presencialmente en Asturias y online para toda España, y puedes ponerte en contacto haciendo click aquí y contandonos un poco más 🫂


